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La importancia del Gateo en el desarrollo de les niñes

Carolina Castaño, Profesora Nacional de Educación Física


El gateo es una de las instancias de las etapas del desarrollo motor y un momento evolutivo muy importante, pues supone una adquisición de autonomía frente a mapadres y una oportunidad de descubrir y experimentar el entorno que le niñe no había tenido hasta entonces. Sin embargo, hoy la mayoría de les bebés ni se arrastran ni gatean lo suficiente. Pasan casi de la inmovilidad a estar de pie y corriendo.
Descripcion general de las fases de motricidad global
En un principio, le niñe está acostade boca arriba y sus movimientos van haciéndose cada vez más vigorosos. Luego sube un hombro, levanta la pelvis, gira el tronco y se pone de costado. Más tarde aprende a girar para quedar boca abajo. En esta posición puede levantar la cabeza por un tiempo prolongado. Se sostiene con los brazos y más adelante sobre los cuatro miembros. Puede desplazarse rodando y reptando. Por último, aprende a gatear. Es capaz de adoptar una posición semisentade, con una mano apoyada en el suelo (trípode). Luego puede mantenerse sentade. Se pone de rodillas con el tronco erguido y luego comienza a ponerse de pie sosteniéndose con algún objeto. Por último, puede permanecer de pie sin sostén, para finalmente aprender a caminar.
 
Estilos de gateo
 
Gateos no integrados:
•    Gateo con la cola
•    Gateo hacia atrás
•    Rolar
•    Avanzar con ambas rodillas en simultáneo
•    Gatear de un lado solamente
 
Les niñes que no han tenido un estilo de gateo integrado podrán tener una tendencia a desafíos en el aprendizaje, particularmente problemas de lectura.
 
Gateo integrado
 
Un estilo de gateo bien integrado ocurre cuando una mano y su pierna opuesta se mueven simultáneamente, es decir: la mano izquierda con el pie derecho, seguido de la mano derecha con el pie izquierdo. La rodilla debería levantarse del piso y el pie debería arrastrarse. Las palmas están abiertas en el piso con los dedos estirados y hacia adelante y hay buena coordinación de los ojos de le niñe al hacer el movimiento.
Para que le niñe desarrolle su máximo potencial es necesario que sus patrones de movimiento apoyen al cerebro en el aprendizaje.
La no integración de determinados patrones de movimiento, como el gateo u otros, puede tener un impacto físico, emocional y/o cognitivo tanto en la niñez como en el transcurso de su vida adulta. Por eso si el tipo de gateo no fue integrado, sería conveniente revisar esta etapa con une profesional y ayudar a integrar ese movimiento en su propio cuerpo. El sistema neuromuscular puede ser reeducado apropiadamente para encausar sus potencialidades, fortalecer o redefinir patrones que se encuentran ausentes o resultan difíciles de realizar.
 
Beneficios del gateo a corto, mediano y largo plazo (resumido)
 
El gateo desarrolla la visión, la tactilidad, el equilibrio, la propiocepción, la motricidad gruesa o desplazamiento con el cuerpo y la motricidad fina, la orientación y discriminación espacial de fuentes acústicas y la futura capacidad de escritura en un solo ejercicio. Durante este período de movimiento de desarrollo, le niñe adquiere, el sentido del espacio y el sentido de la profundidad Además integra los diferentes subsistemas del movimiento que componen otros muchos más complejos como caminar, correr, etc. Por tanto, si el gateo se desarrolla correctamente se favorecen las conexiones neuronales futuras de todo tipo entre los dos hemisferios cerebrales. Y de estas conexiones depende el correcto desarrollo de funciones cognitivas (aprendizaje) y de movimiento más complejas.
 
 
Desarrolla el patrón cruzado.
Este patrón es la función neurológica que hace posible el desplazamiento corporal organizado y en equilibrio del cuerpo humano. Implica que el brazo derecho va sincronizado con el pie izquierdo y el brazo izquierdo con el pie derecho. Se llama patrón cruzado porque hay dos ejes cruzados. Mediante el apoyo en equilibrio sobre las dos extremidades opuestas el ser humano puede desplazarse, avanzar las dos extremidades del otro eje y, al mismo tiempo, encontrar nuevos puntos de apoyo que serán la base del siguiente desplazamiento. Ese movimiento comprende el del eje de las caderas y el de los hombros. Estas articulaciones se mueven en rotaciones contrarias entre sí al avanzar gateando y crean una torsión relativa de la columna en cada sentido en función del eje actuante. Dicha torsión posiciona correctamente y sin sufrir presiones extrañas las vértebras y los discos intersticiales, además de tonificar adecuadamente los músculos que más adelante permitirán que le niñe mantenga la columna perfectamente erecta cuando esté madure para poder ponerse de pie. El gateo conecta los hemisferios cerebrales y crea rutas de información entre los dos hemisferios, es decir, facilita el paso rápido de información esencial de un hemisferio a otro. Las rutas creadas no sólo valen para sentar las bases de las funciones superiores de movimiento sino que son precursoras de conexiones que servirán para, a su vez, crear otras conexiones entre los dos hemisferios y que son cruciales para la maduración de las diferentes funciones cognitivas.
 
 
Desarrolla el sistema vestibular y el sistema propioceptivo.
Ambos sistemas permiten saber dónde están las partes del cuerpo de une. Por un lado, el sistema vestibular activa la emisión de señales de los dos laberintos del oído al cerebelo para que el cerebro sepa constantemente en qué posición está la cabeza y así tenga un punto imaginario que le permita luego referenciar (colocar) todo el cuerpo respecto a esa posición. Este sistema vestibular se integra y complementa con el otro que hemos mencionado: el propioceptivo. Lo que se denomina propiocepción consiste en saber dónde están todos y cada uno de los puntos del propio cuerpo, lo que permite mandar órdenes precisas a cada uno de ellos y llegar a moverlo, así como cada una de sus partes con las otras de forma armónica y rítmica. Por tanto, gracias a los sensores vestibulares alojados en la cavidad auditiva de le niñe, sabe dónde está su cabeza y coloca y ordena en su imagen cerebral toda la información que va recibiendo del cuerpo. Esto le permite modular con precisión la secuencia de cualquier movimiento. Que uno sepa "dónde tiene cada uno de los miembros que lo constituyen" se encarga el sistema propioceptivo.
 
Desarrolla la convergencia visual y posibilita el enfoque de los ojos.
Al mirar al suelo para colocar la mano o la rodilla convenientemente, le niñe converge o enfoca los dos ojos en un mismo punto a corta distancia. Cuando mira a dónde va, a unos tres metros por lo menos, coloca con los ojos la convergencia en un punto infinito.
 
Desarrolla la oposición cortical.
En el gateo, la cabeza está en un plano y la palma de la mano en otro. Le niñe siente la tactilidad de la palma que está viendo. Esto es fundamental para desarrollar luego la oposición cortical -es decir, en la corteza del cerebro- de que el dedo gordo de la mano se opone a los otros cuatro. El desarrollo de esta función en las manos es la que permite servirse de ellas y asir los objetos. Y esa manualidad fina es esencial para luego poder escribir. Además, al masajear la palma de la mano ésta envía información al cerebro de dónde está y de las diferentes sensaciones que va sintiendo al moverla y apoyarse, así como de los estímulos producidos por la textura y otras características del medio que está presionando. Por otro lado, al gatear le niñe apoya su peso en las palmas de las manos y soporta esa tensión en las articulaciones de las muñecas, de los hombros, de la columna vertebral, de los fémures y de las caderas. Así percibe la oposición de la gravedad y aprende a manejarse con ella.
 
Ayuda a establecer la lateralización.
En el nivel de desarrollo posterior al gateo comienzan los primeros procesos corticales de lateralización. Con él uno de los hemisferios se convierte en dominante y el otro en servidor para no tener que operar con ambos a la vez. Al conectar los dos hemisferios gracias al gateo se facilita acudir más rápidamente a funciones más complejas que requieren de ambos hemisferios y de áreas cerebrales no simétricas y diferenciadas. Une niñe pequeñe que va a tomar una naranja estira las dos manos a la vez porque la orden llega simultáneamente a los dos hemisferios. Une niñe con un nivel de organización superior toma la naranja que le mandan rodando con una mano o con otra dependiendo de si está a un lado o a otro, o de si está en un nivel superior de organización (diestro o zurdo).
 
Facilita el aprendizaje de la lecto-escritura. Mediante el gateo se va desarrollando la coordinación cerebral ojo-mano. Cuando le niñe gatea se establece entre ambos una distancia similar a la que más adelante habrá entre ojo y mano a la hora de leer y escribir. Por tanto, el gateo favorece decisivamente la aparición temprana de ambas funciones -leer y escribir- con los beneficios adicionales que ello conlleva intelectualmente.
 
Es imprescindible darle a le niñe el espacio para que explore, la libertad de moverse y el respeto hacia su propio ritmo de aprendizaje, ya que las etapas de desarrollo se dan naturalmente pues la fisiología es inevitable.
 
Fuentes:

https://www.cambridge.org/core/journals/development-and-psychopathology/article/neural-plasticity-and-development-in-the-first-two-years-of-life-evidence-from-cognitive-and-socioemotional-domains-of-research/73EDC689E97FD6DAB1CD882ABC5CBEC3

https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1002/(SICI)1098-2302(199611)29:7%3C551::AID-DEV1%3E3.0.CO;2-T
 
https://books.google.es/books?hl=es&lr=&id=YMxtzo_JpWwC&oi=fnd&pg=PA127&dq=crawling+and+brain+development&ots=hxi3SsrmxK&sig=YK_vhfQU9RZv1FdRg-URtokIVBI#v=onepage&q=crawling%20and%20brain%20development&f=false
 

https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1111/1467-8721.ep10770621?journalCode=cdpa

 

https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.2466/pms.1991.72.1.75

 

Integración al jardín

Les niñes no necesitan ir la jardín.

Les niñes no necesitan socializar. Como seres humanos, somos seres sociales y lo hacemos naturalmente sin necesidad de acudir lugares específicos.

Les niñes necesitan estar entre pares y lugares como la plaza o espacios de juego son pertinentes para este fin, sin embargo, este lugar ideal de que les niñes necesitan estar en casa con mamá y papá, se vuelve una utopía en este sistema capitalista en el que una familia necesita dos (o más) ingresos para poder sobrevivir, sin mencionar la situación emocional de una madre soltera (y su bebé) que tiene que salir a trabajar casi inmediatamente luego de parir, poniendo en riesgo la lactancia, entre otras cosas.

En este sistema perverso la mayor parte de la responsabilidad la tiene el estado, quien debería proveer a las familias la posibilidad de criar y acompañar a sus hijes, facilitando puestos de trabajo, acceso a la salud pública, alimentos de calidad y vivienda.

Ante esta situación muchas familias tienen la necesidad de dejar a sus niñes para ir a trabajar y aquí aparece otra falla de este estado ausente: la falta de vacantes en la escuela pública, derecho al que debería poder acceder cada bebé/niñe que solicite una vacante, y no sucede.

También puede suceder que la familia elija que le niñe asista a un espacio aunque no haya necesidad económica, también es válido, porque sucede.

Validando todo esto para nosotres, adultes, me gustaría dejar mi visión sobre este tema que tanto angustia a bebés, niñes y mapadres, y que de ninguna manera debería ser así sino que debería ser un proceso feliz para recordar con alegría.

Ningune niñe debería llorar (ni un poquito, ni una vez) en este proceso, y empezando por la palabra: adaptación, acaso no estamos todes adaptándonos (a la fuerza) a todo lo que nos sucede? Si bien es cierto que bebés y niñes poseen gran capacidad de adaptación, la realidad es que entre la adaptación y la sobreadaptación (para sobrevivir) hay un margen muy finito que muchas veces, desde este lugar de adultes, no podemos ver ni sentir.

Elijo entonces la palabra “integración”, que inmediatamente me lleva a un lugar de respeto y calidez y si bien, puede parecer “solo” una palabra, la misma construye realidades y prefiero construir una realidad desde el respeto y la mirada hacie les niñes.

Existe una gran necesidad e insistencia en querer despegar a la cría de su madre, desde que bebé nace, tenemos que escuchar frases como “te tomó el tiempo” “lo hace a propósito” “lo hace con vos” “tiene que aprender a estar sole porque si no, no vas a poder hacer nada más” y este tipo de frases poco felices que se repiten, adaptadas, a lo largo de los años, dependiendo de cual sea la etapa que se está transitando.

Desde esta visión adultecéntrica, bebé/niñe es mamero, egoísta, manipula, engaña, llora para llamar la atención, estafa, miente, apegade, no quiere crecer (?)

Desde la visión bebé/niñecéntrica, se respetan los tiempos individuales de cada niñe, su llanto es atendido inmediatamente porque está diciendo que algo no está bien, no se le condiciona de ninguna manera, no se le premia ni castiga, no se le distrae, Se le valida, se le habla, se le explica con la verdad, se le da tiempo, seguridad, confianza, presencia, mirada, y así todo es orgánico, todo fluye, todo sudece, a su tiempo, cuando es.

La infancia solo necesita jugar, la planificación es algo que no tiene que ver con elles y los objetivos están medidos por parámetros que nada tienen que ver con la individualidad y los tiempos propios de cada niñe sino con tablas impuestas en base a estadísticas caducas. Ningune niñe debería ser evaluade en este proceso aunque lamentablemente muchas veces en lugar de mirarles, se les intenta encajar en la planificación estipulada para cumplir objetivos.

Desde este paradigma, cualquier proceso debería suceder así en la vida de cada ser humane. Desde el nacimiento, la lactancia, el colecho, su desarrollo motriz, su juego, el inicio de la alimentación, el lenguaje, hasta el control de control de esfínteres, su aprendizaje, el inicio de la escolarización, las actividades extra y todo proceso nuevo que encare la persona. A medida que maduramos, podremos tener más herramientas (o no) para gestionar la integración en los diferentes espacios que habitemos.

Cuanto más apego, mirada, presencia, validación, palabra, recibimos de bebés y niñes, más y mejores herramientas vamos a poseer en nuestra vida adulta, por el contrario, si tuvimos carencias de presencia, mirada, validación, probablemente tengamos dificultades para establecer vínculos, relaciones y repitamos patrones con otras personas, a no ser que sanemos nuestra infancia.

Una vez que tomamos la decisión de escolarizar a nuestres niñes, lo ideal es buscar un espacio que represente nuestras ideas y formas o se acerque a ellas lo más posible para poder mantener una comunicación fluída con las personas que acompañan a nuestres hijes y para que les niñes reciban un mensaje similar. Es muy difícil hablar de medidas anticipatorias con alguien que, por ejemplo, sugiere irse cuando le niñe está distraíde porque “si llora un ratito es normal y después se le pasa”.

También es importante en la entrevista, hacer las preguntas que consideramos necesarias para que luego no nos sorprendan situaciones poco felices (aunque tampoco es garantía, minimiza el risgo)

Algunas de las preguntas que yo tuve en cada entrevista fueron:

_ como manejan los conflictos entre niñes?

_ como es la integración? En qué tiempos?

_ si utilizan los premios y castigos

_ como abordan la intimidad y el cuidado y respeto del cuerpo?

_ si les niñes pueden ingresar con pañal

_ cómo se manejan si le niñe llora?

 

Cada ser tiene tiempos diferentes y en esta integración al jardín, se suma la experiencia previa de cada niñe (si fue a maternal, si estuvo al cuidado de otras personas o si estuvo con mamá y papá y es su primera vez), la personalidad y su temperamento, si hay o hubo alguna situación particular en la familia, y de como todo esto afecta particularmente a esta experiencia nueva de integrar un espacio con personas, hasta ahora, totalmente desconocidas.

Que une niñe haya tenido apego seguro no garantiza que su integración sea más “rápida”, esta falsa idea puede frustranos como mapadres y llevar la experiencia a un lugar poco feliz sin fundamento. Cada niñe tiene su proceso.

Para que bebé/niñe confíe, se necesita tiempo y paciencia y para ello, el espacio y la familia deberán trabajar de manera horizontal, en pos de esa persona que se está integrando, escuchando lo que tiene para decir y que necesita.

El vínculo de confianza se costruye de adentro hacia afuera de manera orgánica.

Si la familia se siente segura del lugar que eligió, esa seguridad será percibida por niñe quien podrá dedicarse a explorar el espacio sin necesidad de estar alerta a cualquier amenaza. Para que la familia se sienta segura, deberá primero, conocer el espacio y a las personas que lo habitan, y eso sucede habitando también dicho espacio, estando, compartiendo, observando y así, en esta red de confianza, le niñe, con la seguridad de la mirada y presencia de su mapadre, va construyendo el vínculo de apego con sus nuevas figuras de referencia que le acompañarán en esta etapa. Todo fluye, todo es orgánico, nadie se angustia porque todo sucede. No es magia, es confianza y tiempo, es la seguridad que cualquier persona necesita para establecer un vínculo seguro.

Ninguna familia debería ser forzada a separarse si aún no es tiempo.

No debería naturalizarse el llanto como algo normal porque no lo es.

Tampoco debería juzgarse a la madre que no se siente segura de dejar aún a su niñe, es su hije y va a quedarse en un lugar nuevo con personas desconocidas!!

Lo antinatural debería ser que una madre quiera deshacerse de su hije y no le interese quedarse, no una madre que se interese!

Es importante saber que el proceso, como cualquier otro, puede no ser lineal, que une niñe que ingresó “sin problemas” a la semana puede necesitar de la presencia de mapadre, o le lleve meses y después se quede por voluntad propia y luego no, habrá otres niñes que se queden por voluntad propia desde el primer día, y otres que nunca lleguen a estar segures y en este caso, será necesario evaluar que tal vez no sea su momento.

Sea de la forma que sea siempre es necesario escuchar y validar a les niñes.

Como familia, nuestro rol es:

_ brindar seguridad (una vez que la tengamos nosotres, porque quién puede brindar seguridad sin conocer el espacio, vivirlo, habitarlo?)

_ observar sus necesidades

_ brindar presencia y mirada

_ validar emociones

_ construir un diálogo sincero con la institución

_ informar al espacio sobre cualquier situación (por más pequeña que nos parezca) que afecte la dinámica habitual

_ ser puntuales tanto para ingresar como para ir a buscar a le niñe

_ ser parte activa de las decisiones y propuestas

_ saber escuchar alarmas por parte de nuestres niñes

_ tener en claro que nadie puede obligar a mapadre a dejar llorando a su niñe ni a quebrar su confianza.

 

El rol de la institución “debería” ser:

_ brindar seguridad a las familias, abriendo sus puertas para que puedan acompañar el proceso de sus niñes sin juzgar decisiones de crianza ni decisiones

_ trabajar en equipo en pos de las necesidades de les niñes

_ observar las necesidades de les niñes

_ escuchar las propuestas de mapadres

_ respetar procesos

_ no juzgar decisiones de crianza

_ propiciar la autonomía sin intervener innecesariamente

_ respetar el cuerpo, decisiones e intimidad de les niñes

_ hablar con la verdad y claridad a familias y niñes

_ establecer vínculos de manera saludable, sin condicionar, sin premios ni castigos, sin felicitar ni etiquetar a les niñes, recordando que ante todo, son personas

_ informar a las familias sobre los procesos y desarrollo de les niñes, apoyando la integración de la familia a la comunidad

 

El sistema educativo así como está, atrasa.

Les niñes necesitan urgentemente otras herramientas que se adecúen al presente, pensando en el futuro, que les desafíe a desarrollar su autonomía y su autoconfianza.

Les niñes necesitan que les den tiempo para jugar en serio, que no les impongan, ser escuchades, tenides en cuenta, necesitan validación, ser tomades en serio. Necesitan palabras claras y un ambiente seguro y en armonía. Necesitan un marco claro en el cual puedan tomar decisones, necesitan sentirse útiles. Necesitan respeto de forma urgente y para eso, necesitamos sanar como adultes nuestras infancias rotas, porque podemos dar lo que no tuvimos solo si sanamos primero.

Creo que algo está comenzando a cambiar, pero tambiénn creo que hace falta una gran deconstrucción, hace falta dejar el ego de lado y pensar en el bienestar de bebés y niñes.

El respeto no se aprende, no es lo mismo ser amable que respetuose.

El respeto no impone ni se impone, el respeto se transmite con respeto. El respeto se respire, se vibra, se siente, y realmente creo que para mirar desde este paradigma y fisiologista y consciente a bebés y niñes pequeñes, primero hace falta reconocernos rotes para comenzar a sanar y finalmente, empatizar con elles, si no, sigue siendo un discurso aprendido y en el andar no podemos dejar de estar atravesades por nuestra experiencia personal, dañando (muchas veces sin saberlo) a bebés y niñes pequeñes, pudiendo dejar una cicatriz para toda la vida.

Es urgente tomar conciencia de esto y alzar la voz porque elles no pueden.

Les niñes necesitan a sus mapadres y eso es y va a ser así siempre, ir en contra de esto es ir en contra de la infancia.

Deseo espacios llenos de empatía, con estructura horizontal, espacios que integran y abrazan, espacios que incluyen, espacios transparentes y abiertos a las familias en todo momento, porque la vida es eso, un fluir constante en donde todo se mueve, deseo adultes pensando en pos de la infancia, dejando egos de lado para construir más espacios desde el respeto, con respeto y empatía.

Deseo espacios habitables, donde las familias colaboren desde el lugar de cada una y en donde les niñes puedan crecer en comunidad, con valores claros.

Deseo adultes sanos, con luz y empatía para acompañar a nuestres niñes en esta etapa que es tan fundamental para el resto de la vida.

Deseo un estado presente que propicie el apego, la lactancia y la crianza con respeto, que brinde herramientas para que las familias puedan tomar decisiones libremente.

Deseo vacantes para cada niñe que lo solicite y jardines y escuelas públicas y privadas con compromiso con la infancia.

Deseo que cada bebé y niñe reciba lo que necesita en cada etapa de su desarrollo y pueda ser acompañade amorosamente, desde casa y la institución.

Dejemos el miedo y levantemos la voz, hagamos saber si algo no está bien o no nos gusta, visibilicemos la violencia, la desidia, el abuso, los malos tratos, las faltas de respeto, porque es la única forma de que algo se mueva, de que algo cambie, de que algo suceda para que les niñes sean tomades en cuenta y vistos como sujetes de derecho.

 

Y si todo esto se escapa de tu alcance, si el estado ausente te debe, si tu entorno no colabora y presiona, si la instutición traiciona tu confianza, por favor, validá a tu hije porque te aseguro que aunque nada funcione, todo apeste y sea una gran basura, aunque tu bebé se quede llorando porque tenés que ir a trabajar para poder comer y sostenerle, aunque parezca que nada tiene sentido, tu hije confía en vos y más allá de lo que suceda, o no, tu validación hace la diferencia. Nunca te pongas de la vereda en enfrente porque, como dice mi amiga Julia Gentile, todes deberíamos estar del lado de nuestres niñes.

 

Que tengas linda semana y nunca dejes de luchar.

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